Mostrando las entradas con la etiqueta Isolina Ferré. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Isolina Ferré. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de agosto de 2014

En el centenario del natalicio de sor Isolina Ferré

Carmen Dolores Hernández
Carmen Dolores Hernández entrevistando al padre
Domingo 
Rodríguez, como parte de su investigación
 para
 
En busca de Isolina.

Este año se celebra el centenario del nacimiento de sor Isolina Ferré, una de las figuras más trascendentes del panorama puertorriqueño del siglo XX. Su dedicación a la noble causa de ayudar a los más desfavorecidos trascendió nuestras fronteras y pasó del ámbito puramente religioso al social, mereciendo el público reconocimiento de las más altas instancias políticas, incluso la medalla del presidente de los Estados Unidos.

Con motivo de esta celebración, los Centros Sor Isolina Ferré vienen realizando múltiples actividades que van a tener un punto destacado con la publicación de la biografía de sor Isolina, que lleva por título En busca de Isolina, obra de la reconocida escritora Carmen Dolores Hernández, y que publicará  próximamente Editorial Plaza Mayor.

En busca de Isolina es el fruto de una intensa labor investigadora. La biografía nos presenta un panorama amplio sobre todos los momentos importantes de la religiosa, nacida en Ponce en 1914 y fallecida en esa misma ciudad el año 2000. La autora ha entrevistado a gran cantidad de personas que estuvieron relacionadas con ella, ha consultado lo que dejó escrito y grabado, así como otros documentos que se guardan en distintos archivos, en fin, ha viajado a todos aquellos lugares que marcaron la larga e intensa vida de SisterIsolina, quien pasó una importante primera etapa en Nueva York, para trasladarse luego a su tierra natal y llevar a cabo su ingente y admirable tarea, marcada siempre por la “búsqueda de Dios”, como ella misma dejó dicho. Pero esta búsqueda la llevó a cabo sobre todo entre sus hermanos más necesitados, a ellos entregó sus energías, que eran muchas, su dedicación, su amor y su vida, dejando tras de sí una obra ­-los Centros Sor Isolina-, que está ya siendo continuada por otros y que es ya para siempre un legado para la sociedad puertorriqueña.

sábado, 26 de julio de 2014

En el Tintero

En busca de Isolina
Carmen Dolores Hernández

Introducción

La tarde pesaba, caliente y húmeda. Había barrunto de lluvia cuando llegué al cementerio conocido como Las Mercedes –“Las Mercedes Memorial Park” es el nombre oficial– en busca de la tumba de sor Isolina Ferré. Situado a las afueras de Ponce, en la carretera 14 que luego se interna por las montañas y llega hasta Aibonito y Cayey, es un cementerio nuevo. Perteneció a la familia Serrallés; por eso lleva el emblemático nombre que se repite en esa familia, incluso en sus propiedades.

Las montañas, parte de la cordillera que divide a la Isla en un Norte y un Sur no por próximos menos diferentes, se veían cercanas; habían adquirido un tinte azul que les prestaba un aire misterioso. El verde de la vegetación se había tornado oscuro, tenebroso, algo poco común en una isla que abunda en matices deslumbrantes. La hierba bajo mis pies, sin embargo, húmeda tras un chubasco reciente, era de un verde fresco y nuevo.

No hay mausoleos en este cementerio, ni panteones, ni capillas. Los ataúdes descansan en la tierra misma, a la usanza de los camposantos del norte. Lo que se ve, al abarcar el recinto con la mirada, es un jardín de flores: cada tumba tiene encima una maceta o un florero.Aquel día, todos estaban repletos de ofrendas florales.

Mi búsqueda de sor Isolina Ferré empezó allí. Religiosa perteneciente a la congregación de las Hermanas Misioneras de la Santísima Trinidad, la ponceña sor Isolina –tras pasar casi una tercera parte de su vida en los Estados Unidos, trabajando en comunidades marginadas– regresó a su isla de origen en 1968 e inició una labor de rescate de la Playa de Ponce, sector deprimido de esa ciudad. No fue el suyo un simple misionar al uso, ni un ejercicio dadivoso de caridad. Lo que llevó a cabo fue una obra de envergadura que regeneró y le devolvió la confianza a una comunidad. Eficaz en el lugar donde la inició, lo fue también en otros lugares de la Isla y aún sirve de modelo para otros.  [Lea la introducción completa]