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jueves, 27 de marzo de 2014

Astrolabio / La literatura en la red


  • Once tesis que invitan a reflexionar sobre las humanidades y la literatura
  • La nueva narrativa latinoamericana a discusión en la Bienal Mario Vargas LLosa
  • Chamber music, poemas de James Joyce que destacan el elemento musical en sus obras
  • Rusia en su literatura actual
  • El éxito literario de Donna Tartt
  • Mario Goloboff preparó una antología con lo mejor de la obra poética de José Lezama Lima
  • Culmina la edición de Galaxia Gutenberg sobre las obras completas de María Zambrano
  • La vida secreta de W. H. Auden
  • Noé Jitrik confiesa su fe en la literatura


Ilustración alusiva a las humanidades.

Humanidades y literatura. Once tesis
elfinanciero.com.mx / Imagen: holismoplanetario.wordpress.com

Fernando Curiel

PRIMERA
Las correspondientes a las Humanidades, de antigua o reciente factura, son por esencia ciencias inexactas. Condición que se acendra en su “núcleo duro” : Literatura, Filosofía, Historia. Antes que “Verdad apodíctica”, su lema, su santo y seña, reza: “Comprensión”. Hallazgo de Alfonso Reyes.
SEGUNDA
Las disciplinas humanísticas, todas ellas, operan por aproximaciones, ensayos, tentativas. Conocimiento en marcha, de validación constante, debería entrar en contacto con las ciencias exactas y naturales en sus puntos ciegos: indeterminación, azar, probabilística, antimateria, hoyos negros.

I Bienal de novela Mario Vargas LLosa
Nuevos amores y políticas de la narrativa latinoamericana
blogs.elpais.com


Mario Vargas LLosa junto a un grupo de escritores peruanos.

Jacqueline Fowks / En la mesa ‘La nueva narrativa latinoamericana’, Edmundo Paz Soldán representó a los escritores del grupo MacOndo -que en los años 90 se abrió campo por fuera de la tradición del boom de la literatura latinoamericana- e hizo una autocrítica al afán de diferenciarse de sus predecesores. Luego recordó a grandes escritores de la región que han tardado en ser rescatados, pues por diversos motivos no entraron en el boom. Por la noche, ‘La creación literaria en el mundo contemporáneo’ llevó la conversación hacia la influencia de lo nuevo y la fragmentación en la escritura, los contemporáneos preferidos y el diálogo padre-hijo –en la vida real– acerca de la literatura.

“El error de la generación joven fue que quiso combatir un estereotipo creando otro estereotipo que tampoco se ajustaba a la verdad: el de una generación alienada, desencantada de la política (en América Latina), obsesionada con los valores de la cultura americana.”, dijo el autor boliviano y profesor de la Universidad de Cornell, ante un público de estudiantes en una universidad del sureste de Lima.

Literatura Musical: Los versos de James Joyce destinados a ser cantados
pijamasurf.com


La música y los versos de James Joyce.

Jaen Madrid / Joyce siempre fue un músico aficionado, amante de la ópera y los grandes románticos de épocas anteriores a la suya. Un tenor brillante, al igual que su talentoso padre, quien nunca pudo explotar su afición como cantante y gran músico destacado de Irlanda. Desde muy pequeño, Joyce gozó de una refinada educación musical, la cual germinó una sensibilidad tal, que a la edad de seis años era capaz de escuchar con amor cualquier ópera. Para la adolescencia, su voz alcanzaba un sentimiento entrañable en cada tonalidad de sus cuerdas vocales. Incluso se propuso la meta de participar en el concurso de Feis Ceoil, un festival de talentos admirables de la época en el que también destacó el músico, influencia y amigo de James, John McCormarck.

La música fue un elemento esencial y profundo en cada una de sus obras. Recordemos el laberinto de Ulysses y los episodios destacados como “Sirens”, un capítulo alucinante, refiriendo en todo momento la armonía musical. Joyce escribe algunas partituras también en su libro Finnegans Wake, como lo es la balada de “Persse O’Reilly” e incluso llegó a aventurarse en la contextura musical de la pieza “Bid Adieu”, del compositor Edmund Pendleton. Su gusto por la música era demasiado específico. Disfrutaba de la poesía isabelina y sus verdades dramáticas, aquella en la que encontraba grandes significados entre sus líneas cortas y sin embargo insondables. Es evidente que su estimulación musical se desarrolló por la esfera del canto y tal vez parte de esto fue lo que influenció su primer obra, Chamber Music, un compilado de 36 poemas sencillos pero claramente definidos por un ritmo y una armonía musical sensible por sí misma.

Del policial a la sátira: Rusia en la literatura actual
latercera.com

Evolución de la literatura rusa contemporánea.

Andrés Gómez Bravo / Vasili Aksiónov tuvo una visión. En 1979 imaginó una historia alternativa de su país y la tituló La isla de Crimea. Durante la Revolución Rusa, las tropas bolcheviques no logran conquistar Crimea y ésta se convierte en un Estado independiente. A diferencia de la Unión Soviética, Crimea es un Estado democrático, moderno y de fronteras abiertas al mundo. El país progresa, hay prosperidad, pero entre los ciudadanos comienza a cundir una idea contraria: reunificarse con la URSS. El gobierno de Moscú, feliz, decide anexar Crimea y organiza una operación militar. ¿Le suena conocido?

La isla de Crimea no pasó la censura de la época. Era una contra utopía: la operación militar terminaba en masacre. Vasili Aksiónov debió salir al exilio y su novela se publicó en Rusia recién en 1992, después de la caída del régimen comunista.

Desde luego, la novela ha ganado renovada vigencia. “Crimea siempre tuvo una vocación separatista. Fue el último lugar del que se retiraron las tropas blancas. Hoy esa novela resulta muy presente”, dice Olga Ulianova, historiadora de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú y académica de la Usach.

Donna Tartt, el vuelo entre la alta y la baja literatura
elpais.com


Donna Tartt.

Eduardo Lago / Por su primer título, El secreto (1992), Donna Tartt (Greenwood, Misisipí, 1963) recibió un adelanto de 450.000 dólares (el equivalente sería hoy una cifra muy superior), caso insólito en alguien que no había publicado aún nada. Antes de salir el libro, un extenso perfil aparecido en Vanity Fair predijo la fama de la autora, anunciando la irrupción en el panorama de las letras norteamericanas de una figura que supuestamente borraba la distancia entre la alta y la baja literatura. Confirmando las esperanzas puestas en ella por sus editores, El secreto vendió cinco millones de ejemplares en una treintena de idiomas. Las críticas fueron abrumadoramente favorables, aunque no hubo unanimidad con respecto al diagnóstico de Vanity Fair. La primera novela de Donna Tartt es un thriller gótico que lleva a cabo con singular habilidad el desvelamiento de un misterioso asesinato perpetrado en el departamento de lenguas clásicas de Hampden College, institución universitaria de carácter ficcional situada en la bucólica campiña de Vermont.

Exactamente diez años después, con la publicación en 2002 de Un juego de niños, se repetirían las circunstancias que rodearon a la aparición de su primera novela: tras un adelanto de gran cuantía, se dispararon las ventas. La crítica se mostró, sin embargo, considerablemente más reticente y mucho más dividida. El escenario de Un juego de niños son los paisajes del sur donde nació la autora. La protagonista, Harriet, es una niña que trata de esclarecer la muerte de su hermano, que apareció ahorcado en el jardín familiar cuando ella era muy pequeña. Con pasmosa regularidad, algo más de una década después, en otoño de 2013, Donna Tartt publicó El jilguero (editada por Lumen en España).

Por amor a Lezama
lavoz.com.ar


El escritor cubano José Lezama Lima.

Carlos Schilling / sé Lezama Lima (1910-1976) fue el más extraño de los beneficiados por ese fenómeno editorial que se llamó “Boom latinoamericano”. Si bien no tuvo la fortuna de Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes o Julio Cortázar, consiguió que su nombre circulara entre las estrellas de esa constelación literaria en las décadas de 1960 y 1970. Su novela Paradiso, prácticamente ilegible si se la compara con los buenos modales lexicales y gramaticales de sus contemporáneos, fue arrastrada por la corriente de esa moda subcontinental y recibió una amplia atención académica y diversas traducciones.

El malentendido no fue suficiente para elevarlo a la categoría de latinoamericano profesional, pero colaboró con la difusión del resto de sus libros, en especial su poesía, oscura, hermética, difícil, y que sin embargo resultó tremendamente productiva para un conjunto de poetas que conformaron el neobarroco (Severo Sarduy, José Kozer, Arturo Carrera, Roberto Echevarren) y el neobarroso (Néstor Perlongher, Emeterio Cerro). En ese sentido, Lezama tiene la estatura de un clásico contemporáneo, de allí que las reediciones de su obra sirvan para consolidar un fondo común de lectura y establecer un vínculo cultural con las nuevas generaciones.

Lo más personal de María Zambrano
hoyesarte.com


María Zambrano.

Javier López Iglesias / Con la publicación del volumen VI de las Obras Completas de María Zambrano concluye la magnífica edición de Galaxia Gutenberg de la creación total de la pensadora malagueña. Esta entrega recoge todos sus escritos autobiográficos, que constituyen la parte más personal de la obra amplia, decisiva y marcadamente confesional de una de las cumbres de la filosofía española de cualquier tiempo.

El pensamiento y la vida de Zambrano, escribe Goretti Ramírez, coeditora del volumen, se entrelazan en un complejo tejido en el que a menudo resulta imposible separar unos hilos de otros. Este marco, su exilio de cuarenta y cinco años tras la Guerra Civil, resulta una circunstancia igualmente definitoria para comprender su biografía, para definir su papel dentro de la historia intelectual de España en el siglo XX y para trazar las líneas maestras de su visión del ser humano.

Estas circunstancias quedan palmariamente reflejadas en los 300 textos, de los que 200 son inéditos, que integran este VI volumen, en cuya presentación, que tuvo como escenario la Casa del Lector en Madrid, intervinieron el director de Galaxia Gutenberg, Joan Tarrida; el presidente de la Fundación María Zambrano, Francisco Delgado; el escritor Javier Gomá y el director y coordinador de la obra, Jesús Moreno. Todos ellos catalogaron de importante acontecimiento esta publicación que se estructura en dos grandes apartados.

W. H. Auden: La generosidad sin fin del poeta
revistaenie.clarin.com


El poeta W. H. Auden.

Edward Mendelson / W. H. Auden tuvo una vida secreta de la que sus mejores amigos sabían muy poco o nada. No había en esa vida nada que no fuera generoso y honorable, pero la mantenía en secreto porque le habría dado vergüenza que lo elogiaran por ello.

Me enteré por casualidad, de modo que debe haber sido algo mucho más amplio de lo que podemos imaginarnos. En una fiesta conocí a una mujer que pertenecía a la misma iglesia episcopal a la que asistía Auden en la década de 1950, St. Mark’s in-the-Bowery, en Nueva York. Me contó que Auden se había enterado de que una anciana de la congregación padecía terrores nocturnos, por lo cual tomó una frazada y durmió en el palier del departamento hasta que la mujer volvió a sentirse segura.

Alguien más recordó que en una ocasión le habían dicho a Auden que un amigo necesitaba una cirugía que no podía afrontar. Auden lo invitó a comer. No mencionó la operación, pero cuando se iba le dijo: “Quiero darte esto”, y le entregó un cuaderno con el manuscrito de La edad de la ansiedad . La Universidad de Texas compró el cuaderno y él pudo operarse.

"Todavía la literatura tiene destino": Noé Jitrik
elespectador.com


Noé Jitrik.

John Harold Giraldo Herrera / Noé Jitrik, a los 86 años, conserva la fuerza y el rigor de un joven. Es el recuperador de la historia literaria de Argentina, en la que con otros autores ha venido recopilando la historia crítica de esa literatura (12 volúmenes de cerca de 660 páginas cada uno); de sus ideas son la de Trabajo crítico como una especie de profesión. Se le conoce por su obra extensa de poesía, sobre todo la surrealista. Estuvo por trece años exiliado y volvió a su país. Se le considera un sobreviviente. Es un investigador y docente universitario. Pertenece a una generación de hombres cultos y disciplinados.

John Harold Giraldo Herrera: Para empezar: ha batallado todos los géneros literarios; la poesía, la novela, el cuento, el periodismo, la crítica…. Y eso es posible en muy pocas personas, ¿cómo los combina y desarrolla?

Bueno, habría que preguntarle primero a esas otras personas (risas). No he considerado que son diversos géneros, sino que son una misma actitud. Es escribir de pronto, uno escribe en cierta dirección, de pronto cambio o escribe en otra dirección y de pronto escribe en varias direcciones, y yo tengo sube y bajas: hay momentos en que no se me ocurre nada, estoy vacío, no tengo ninguna idea, ningún propósito y de pronto empiezo a escribir un poema, y al mismo tiempo se me ocurre un ensayo, algo de tipo periodístico y luego retomo algo más teórico y justo en ese momento continúo con una narración que estaba haciendo y voy como yendo de un lado para otro, porque la fuerza de la escritura en mi caso no elige parcialidad, sino que se manifiesta.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Astrolabio / La literatura en la red


Juan Carlos Méndez Guédez: “Crece quien afronta el dolor”
el-nacional.com

Michelle Roche Rodríguez / En los últimos años, Juan Carlos Méndez Guédez se ha entregado con obsesión febril a su literatura. Lo bueno es que su trabajo ha dado frutos. Tres libros suyos, dos novedades y una reedición, se publicaron entre finales del año pasado y lo que va de este. Además, en 2014 lo traducirán al francés y entrará al catálogo de Siruela. 

En España –donde vive– apareció su volumen de cuentos Ideogramas (Páginas de Espuma, 2012), en el que las cicatrices espirituales y geográficas surcan 12 relatos que vuelven sobre motivos propios de su obra como el dolor de la migración. En 2013 publicó la novela corta Arena negra en Venezuela (Lugar Común) y España (Casa de Cartón), en la que la atmósfera sentimental teje múltiples significados sobre la separación de la patria y el abandono del padre. Equinoccio reeditó en marzo su novela Una tarde con campanas, que publicó Alianza Editorial en 2004 y sólo circuló en España. “Miro con simpatía al joven que escribió esa historia, y que intentó describir los niveles reales y mágicos que se interconectan en la infancia y la posibilidad de que la inmigración también sea una forma de renacimiento y celebración”, expresa el barquisimetano cuyas novelas Chulapos mambo y Tal vez la lluvia se traducirán al francés.

Roberto Esposto: "Abel Posse dice que es un marginal de la literatura argentina" lagaceta.com.ar

Acaba de publicar uno de los ensayos más lúcidos sobre la obra del autor de Los perros del paraíso. Aquí repasa la relación entre la vida y la obra del escritor, la presencia de la muerte en sus libros y sugiere un itinerario de lectura para el que quiera introducirse en la literatura de Posse.

¿Cómo llegaste desde Australia, donde vivís desde chico, a la obra de Abel Posse?

–Leí declaraciones suyas en una nota del suplemento cultural de Clarín en las que decía que la literatura latinoamericana estaba impulsada por una búsqueda de nuestras raíces y de nuestra situación en el mundo. Eso me tocó particularmente, siendo un argentino en Australia que no sabía del todo de dónde venía, quién era ni adónde podía ir.

¿Por qué y cómo estudiar literatura?
lagaceta.com.ar
Ante el lamento en torno a la supuesta crisis por la que atraviesa la literatura, Jean-Marie Schaeffer realiza el siguiente planteo: no son las prácticas literarias las que están en crisis (nunca se ha escrito o leído tanto como hoy) sino los estudios literarios, que no han logrado superar con éxito la versión restringida de "La Literatura", institucionalizada en el siglo XIX por una sociedad que ya no es la nuestra. El autor propone, entonces, reflexionar sobre dichos estudios, cuyo destino considera fundamental para el conjunto de las ciencias humanas y sociales, por cuanto la literatura es una importante realidad de la vida de todos los hombres. Una mejor comprensión de los hechos literarios contribuiría, así, al conocimiento de lo que somos y lo que podemos ser.

Una literatura sin rupturas
la-razon.com

El Centro Cultural y Pedagógico Simón I. Patiño de Cochabamba convocó a seis críticos y les propuso un tema de discusión: “Rupturas literarias en la novela boliviana del siglo XX”.

La discusión —en el Palacio Portales entre el 21 y el 23 de agosto— no arribó a conclusiones explícitas. Sin embargo, en las ponencias de los participantes —en orden de aparición: Marcelo Villena Alvarado, Leonardo García Pabón, Willy Muñoz, Luis H. Antezana J., Ana Rebeca Prada y Carlos D. Mesa Gisbert, todos moderados por Mauricio Souza— una idea rondó insistentemente: en la novela boliviana las continuidades son más evidentes e importantes que las rupturas.

Silvia Baron Supervielle: “Escribo con la distancia que me separa de algo”
pagina12.com.ar

Silvia Friera / Las dos orillas vibran en la palma de su mano. Todo se concentra ahí: la sombra de sus pasos, el secreto del papel que vela y se desvela sin aviso, el dorso del verbo, el huracán por la ruta de la muerte perdida, la huella del poema, el silencio que origina un trazo, el resplandor del espacio, el alto viaje del canto, una nota que se fue, la inmutable desbandada del fulgor. “Partir no significa abandonar”, escribe Silvia Baron Supervielle en la introducción de Al margen, su poesía reunida en una edición bilingüe, con prólogo de Eduardo Berti. En la palma de la mano agradecida de los lectores se imprimen “epifanías que consagran un detalle o un instante”, como plantea Berti. Mil páginas exactas que renacen con los ojos abiertos a una prodigiosa concisión y a una austeridad que empezó siendo una necesidad –cuando se instaló en París en la década del ’60 y en un único gesto cambió de lengua, adoptó el francés, se convirtió en escritora– y devino la bella intensidad de un estilo: “ecos y signos/ me incitan a ir/ adonde voy/ a venir de/ donde vengo”. Las flechas mágicas de esta escritora rioplatense se clavan en las pupilas del corazón: “con tinta/ se escribe/ contra/ los gritos/ blancos”.

Piglia, un extraño en Princeton que abre la temporada literaria 
elpais.com

Alejandro Rebossio / Rumbo a su oficina, y antigua vivienda, en la calle porteña de Marcelo T. de Alvear, es probable que muchos argentinos no lo reconozcan, pero él es uno de los escritores en español más notables de la actualidad. Ricardo Piglia, de 71 años, autor de las novelas Plata quemada y Blanco nocturno (Premio Rómulo Gallegos y de la Crítica, en España), iba allí cada mañana de 2012 para escribir su último título, El camino de Ida (Anagrama). Después de 15 años dando clases en las universidades de Princeton y Harvard, Piglia regresó de Estados Unidos en diciembre de 2011 y se puso a redactar esta novela que en agosto ha llegado a las librerías de Argentina y este mes estará en las de España. Entre libros apilados contra las paredes de todo el piso, el autor bonaerense ofrece agua mineral, zumo de naranja y frutos secos para acompañar la charla.

Rapsodia para José Lezama Lima (Ese otro misterio que nos acompaña) 
mediaisla.net

Alberto Rodríguez Tosca / “Dánae teje el tiempo dorado por el Nilo/ envolviendo los labios que pasaban/ entre labios y vuelos desligados./ La mano o el labio o el pájaro nevaban./ Era el círculo en nieve que se abría./ Mano era sin sangre la seda que borraba/ la perfección que muere de rodillas/ y en su celo se esconde…” Escribió un muchacho de 21 años en la primavera cubana de 1937. Se llamaba José Lezama Lima y con la tesis “La responsabilidad criminal en delito de lesiones”, concluía sus estudios de Derecho en la Universidad de la Habana, al tiempo que estrechaba una gran amistad con el poeta español Juan Ramón Jiménez.

Un año después comenzó a trabajar en un bufete y una de sus tareas de abogado consistía en atender a personas privadas de libertad. Presos de todo tipo: desde asesinos y empresarios, violadores y narcotraficantes, pasando por políticos y ladrones (valga la redundancia), hasta homosexuales y escritores. Entre estos últimos se encontraba el autor de Celestino antes del alba, El mundo alucinante y Antes que anochezca, Reinaldo Arenas, quien en su novela El color del verano, escribió: “Para ser verdaderamente libre, no basta estar solo, hay que ser solo”.

Leonardo Padura: "Cuba fue un paraíso para los judíos"
elcultural.es

Alberto Ojeda / En abril de 1939, 937 judíos alemanes embarcaron en el transatlántico St. Louis en el puerto de Hamburgo. Rumbo: Cuba. Objetivo: escapar de un país envenado por el antisemitismo predicado por los nazis. Al poner proa hacia la isla caribeña todos esos pasajeros respiraron aliviados: habían conseguido escapar por los pelos de los guetos y los crematorios. Pero no contaban con que una carambola del destino les iba a repeler de la anhelada tierra cubana y buena parte de ellos (cerca de la mitad) acabaría sus días en los morideros orquestados por Heinrich Himmler, responsable de ejecutar la 'solución final' dictada por Hitler. El gobierno cubano, movido por corruptelas e imposiciones desde Estados Unidos, modificó su política de migración con carácter retroactivo y no se les permitió la entrada en su territorio. Tras tocar la puerta de los propios Estados Unidos e incluso de Canadá, que también les denegaron los visados, no les quedó más remedio que afrontar un retorno con consecuencias fatales.


Esta es la tragedia que reconstruye Leonardo Padura (La Habana, 1955) en su última novela, Herejes. El motor que ha encendido su escritura lo tiene claro y lo revela a El Cultural: la vergüenza.

Irene Vasco: "La literatura entabla diálogos"
elespectador.com

Juan David Torres Duarte / Hija de Gustavo Vasco, cofundador de la revista Mito, y Silvia Moscovitz, Irene Vasco ya cuenta 25 años escribiendo literatura para niños. Un cuarto de siglo atrás, también, fundó la Librería Espantapájaros, uno de los centros de iniciación para muchos escritores de ese género. Además de su trabajo literario, Vasco se ha desempeñado como tallerista en varias zonas del país, donde ha conocido historias sobre el modo en que las personas leen y atrapan su entorno a través de los libros. Mambrú perdió la guerra, publicada por la editorial del Fondo de Cultura Económica en 2012, es el retrato de un niño en plena guerra. Sobre este y otros asuntos habló con El Espectador en su casa.

Ford: "La literatura tiene que ver más con la artesanía que con el arte"
abc.es

El escritor norteamericano Richard Ford, ha presentado su última novela, Canadá, ha dicho que "la literatura tiene que ver más con la artesanía que no con el arte", pero en ningún caso, piensa que se trate de una experiencia mística.


Ford, que ha comenzado su intervención rechazando con humor el razonable parecido físico con Clint Eastwood que le atribuían algunos medios franceses -"es republicano", ha dicho-, ha admitido que Canadá tiene algo de autobiográfico.